miércoles 17 de junio de 2009

Refundar Europa

Las elecciones al Parlamento Europeo han supuesto el triunfo de la negación de los valores democráticos sobre los que se ha construido Europa en los últimos sesenta años; la victoria de una derecha que sólo piensa en Europa como en un mercado sin fronteras, abierto a todas las adhesiones posibles para aumentar su capacidad de negocio.
Pero también es el fracaso de una izquierda sumisa, falta de proyecto y de líderes capaces de forzar un cambio de rumbo. Resulta patético escuchar a dirigentes como Leire Pajín echándole la culpa de la derrota al río revuelto de la crisis, a Jorge Alarte tratando de justificar el hundimiento del Partido Socialista, todavía más, en la Comunidad Valenciana, o a Gordon Brown aferrado al poder en el Reino Unido.
Hace falta una refundación de la izquierda y por tanto del proyecto de Unión Europea, con nuevos líderes en sintonía con la ciudadanía, y no encapsulados en las torres de marfil en que han convertido a los Partidos. Una refundación que sea capaz de desterrar de la política a personajes como Berlusconi, Fabras y todos aquellos que han hecho de ella un campo abonado para sus intereses. Hace falta una refundación de la izquierda para que líderes socialistas como Zapatero no anuncien su apoyo al candidato de la derecha para presidir la Comisión Europea fuera cual fuere el resultado electoral. Hace falta una refundación de los valores democráticos para que la política europea deje de ser el patio de Monipodio, en donde derechas e izquierdas parece más bien que van a repartirse el botín, que ha construir una Europa fuerte, solidaria, democrática y unida.