sábado 4 de julio de 2009

La estirpe Cromañón

Hace ya unos cuantos años, cuando el que esto escribe hacía la mili, recuerdo que charlábamos un grupo de compañeros milicos, sobre cómo actuaría cada uno si estando de guardia a las puertas del cuartel, se producía la situación de que alguien intentara acercarse más allá del límite permitido, haciendo caso omiso a nuestras advertencias. Las respuestas fueron varias, aunque todos intentaríamos hacer frente a la situación de la manera menos bárbara posible. Todos menos uno, que sin titubear dijo que él dispararía contra el supuesto asaltante. No nos extrañó, pues el autor de la misma era un ser primitivo y bruto, al que, no por casualidad, apodábamos Cromañón. Aquello me hizo pensar en lo peligroso que es dar poder, de cualquier índole, a los cromañones que todavía habitan entre nosotros.
Me viene este recuerdo a la mente después de leer sobre el desagradable comportamiento que una concejala del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Castellón tuvo hace unos días en el pleno, plagado de insultos a algunos concejales de la oposición. Tan bochornoso debió ser el espectáculo verbal, que el propio Alcalde, permisivo con sus ediles, tuvo que llamarla al orden. Y es que no es la primera vez que esta señora hace gala de una verborrea prehistórica para tapar su falta de ideas y de discurso político. Pasada de vueltas como está, no estaría de más que alguien le enseñara que después del hombre de cromañón, vino la Grecia Clásica, el Renacimiento, la Ilustración, y la Democracia, entre otras etapas históricas, que han ido refinando el comportamiento político de la sociedad. En definitiva que el homo sapiens ya salió de las cavernas y en los últimos 30.000 años ha ido aprendiendo a convivir y respetar a los demás.

martes 30 de junio de 2009

No Nuke, otra vez

Hace casi cuarenta años, el movimiento antinuclear, de la mano de un incipiente ecologismo, invadía las conciencias de la juventud europea como respuesta a una energía devastadora si se emplea con fines militares, y peligrosa en su vertiente civil. Claro que en aquella época Europa no vivía adocenada por las multinacionales que han encontrado en los europeos el ensimismamiento de los niños ricos para vendernos todo tipo de tropelías ideológicas como si fueran productos de supermercado. La nuclear entre ellas.
Lo último en nuestro país es la campaña mediática que se está lanzando contra el cierre de la central nuclear de Garoña. Todo el lobby nuclear, con la derecha patria a la cabeza, acompañada de algunos dirigentes socialistas, cortoplacistas y populistas, están lanzados a convencernos que Garoña tiene que seguir, arropados por informes técnicos del pronuclear Consejo de Seguridad Nuclear, y utilizando a los trabajadores como arietes de sus intereses, hasta el punto de que alguno de estos criticaba que el cierre se iba a deber a una decisión política. Claro que es una decisión política, lo mismo que lo fue su apertura, y como tal lo que abría que estar discutiendo es cómo se va a suplir energéticamente el cierre de Garoña, cómo se van a recolocar a los trabajadores de la central, qué inversiones se van a hacer en la región para que no se resienta económicamente, y por qué se opta por cerrar las nucleares y potenciar las renovables.
Faltaba la Iglesia, pero no hay que preocuparse Rouco nos ha anunciado que España va a ser consagrada al Sagrado Corazón. Para darle profundidad al debate.

martes 23 de junio de 2009

Artículo de Liberta


ESAS COSAS HAY QUE CONTESTARLAS....


En pocas palabras "incompetente" yo hubiera titulado "Trichet incapaz de aportar las claves para salir de la crisis". A las viejas recetas de Aznar, Montoro y CIA, se le une ahora este neo-conservador que viene a "rizar más el rizo". Defender en España que la negociación colectiva pase a un plano meramente de empresa hace peligrar seriamente el papel de los sindicatos de clase en este país (aunque no están jugando un papel protagonista en todo este periodo de crisis, es en la negociación colectiva precisamente donde los necesitamos). Esta propuesta es un atentando contra la clase obrera sobre todo y como siempre de los sectores más débiles porque es en las empresas más pequeñas donde las relaciones laborales están más segmentadas y por supuesto el poder sindical es muy inferior con lo que la capacidad de negociar en igualdad de condiciones y oportunidades desaparece. Una vez más se equivoca el Sr. Trichet en España el modelo europeo de sindicatos aún no puede consolidarse hasta que desaparezca la casta de empresarios feudales que tenemos. En España Sr. Trichet si la negociación colectiva se adapta a las circunstancias de cada empresa provocaría serias y graves diferencias salariales, sociales y sindicales, dado que se dejaría en manos del poder empresarial (que por cierto en España no es nada democrático) la capacidad de negociar de forma absolutista y déspota. Lo que provocaría de forma irreversible el camino hacia el sindicalismo preferido por los neo-conservadores y liberales del siglo XX y XXI, el sindicalismo corporativo. Esto Sr. Trichet ayudaría al crecimiento del empleo pero pagando un precio demasiado alto en un empeoramiento de las condiciones laborales y sociales de los trabajadores españoles. En cuanto a la sugerencia, que no es más que un "clásico invento de estos neo-conservadores", de que los salarios han de evolucionar desvinculados de la trayectoria de los precios, es no conocer el tejido social, cultural y económico de la clase obrara española. Los salarios nunca subieron en España Sr. Trichet, haber si conocemos mejor la situación. Fue el precio que tuvimos que pagar la clase trabajadora por tener la ansiada "paz social", término inventado por ustedes. Y por si no fuera poco dentro de la batería de medidas anti-clase que usted propone no ha tenido en cuenta, de que al no haber subido los salarios durante años, al no haber bajado jamás del millón novecientos mil parados (aunque aquí en Castellón hay quien presumía de pleno empleo y un paraíso laboral), al no tener un mercado laboral basado en unas relaciones laborales dignas, seguras y democráticas, al no tener un empresariado con una actitud responsable, nos encontramos en España con que los trabajadores parados no cobran más allá de los 700€ de media, que las pensiones son muy bajas y que a la gran mayoría gracias a SU SUBIDA de tipos de interés nos subió la hipoteca haciéndonos más y más pobres... y usted como receta anti crisis propone evitar que el coste de la protección laboral sea «excesivamente generoso». ¿A que llama usted generoso?, si los parados dejan de cobrar y no consiguen empleo o el que consiguen no llega a los 700€, incluidas pagas como vamos a recobrar la confianza para dinamizar su enconomía de mercado...porque no olvidemos que su modelo económico se basa en eso...producir para consumir...y dejemos de criminalizar a los más débiles !!!eso es de cobardes!!!.

lunes 22 de junio de 2009

Fotografía de la corrupción

Hace un par de semanas, en plena campaña de las elecciones al Parlamento Europeo, Mariano Rajoy se paseó por las calles de Castellón, con unos dirigentes locales del PP exultantes de gozo. No era para menos, en un momento delicado para el Partido en la provincia, acosado por los tribunales en diferentes casos de corrupción, el gran líder, haciendo como que no se quiere enterar de lo que pasa en su Partido, los bendecía a todos y “ego te absolvo” los pecados que estos hayan cometido. Fue como un anticipo de la vista gorda que los electores de derechas iban a hacer días más tarde. Demasiados indultos para unos señores que, según el PP, todavía no son culpables de nada.
La foto puede hacer historia: en el centro, un Mariano Rajoy con cara de guasa, como diciendo: veis como si tengo narices de pasarme con estos dos, “pa chulo yo”. A su derecha un Francisco Camps con gesto de soberbia; si tuviera la lengua fuera nos recordaría a aquel de Franco abrazado por Millan Astray mientras entonan cantos legionarios. A su izquierda Carlos Fabra que parece estar imitando a Chiquito de la Calzada diciendo: can de mor, por la gloria de mi madre, de esta me perdona hasta Hacienda.
Solo falta el alcalde Alberto Fabra, quizá porque para su estómago es demasiado aparecer retratado con determinadas compañías; quizá porque, calculador, sepa que esa foto podría perjudicar su futura carrera política; quizá porque a Mariano Rajoy le distorsione para su discurso de rebajas de impuestos, aparecer con quien los ha subido desmedidamente para ocultar su mala gestión económica al frente del Ayuntamiento.

miércoles 17 de junio de 2009

Refundar Europa

Las elecciones al Parlamento Europeo han supuesto el triunfo de la negación de los valores democráticos sobre los que se ha construido Europa en los últimos sesenta años; la victoria de una derecha que sólo piensa en Europa como en un mercado sin fronteras, abierto a todas las adhesiones posibles para aumentar su capacidad de negocio.
Pero también es el fracaso de una izquierda sumisa, falta de proyecto y de líderes capaces de forzar un cambio de rumbo. Resulta patético escuchar a dirigentes como Leire Pajín echándole la culpa de la derrota al río revuelto de la crisis, a Jorge Alarte tratando de justificar el hundimiento del Partido Socialista, todavía más, en la Comunidad Valenciana, o a Gordon Brown aferrado al poder en el Reino Unido.
Hace falta una refundación de la izquierda y por tanto del proyecto de Unión Europea, con nuevos líderes en sintonía con la ciudadanía, y no encapsulados en las torres de marfil en que han convertido a los Partidos. Una refundación que sea capaz de desterrar de la política a personajes como Berlusconi, Fabras y todos aquellos que han hecho de ella un campo abonado para sus intereses. Hace falta una refundación de la izquierda para que líderes socialistas como Zapatero no anuncien su apoyo al candidato de la derecha para presidir la Comisión Europea fuera cual fuere el resultado electoral. Hace falta una refundación de los valores democráticos para que la política europea deje de ser el patio de Monipodio, en donde derechas e izquierdas parece más bien que van a repartirse el botín, que ha construir una Europa fuerte, solidaria, democrática y unida.

sábado 6 de junio de 2009

Europa, ausente

Para una gran parte de la clase política española Europa empieza en los Pirineos, a tenor de su comportamiento paleto, corto de vista y provinciano en estas elecciones al Parlamento Europeo Sin duda estamos ante una generación de políticos de tercera clase, muy alejados de aquellos que hace unas décadas nos hicieron creer que el sueño europeo era posible. Políticos de comportamiento cortoplacista más pendientes de lo que les puede suceder mañana, que de diseñar un proyecto de futuro. El sueño de Europa está muerto.
A fin cuentas, si de lo que se trata es dejar a un lado Europa, e ir a votar a clave nacional/nacionalista, para dirimir, una vez más, dos manera de entender España y el progreso de su ciudadanía, tiene usted dos alternativas: 1) Quedarse en casa, pues aquí a Europa ni está ni se la espera, igual que al general Armada en el palacio de la Zarzuela la tarde del 23-F, y a usted lo que realmente le motiva es participar como ciudadano europeo en los problemas que atañen a la Unión. 2) Acudir a votar como si de unas elecciones generales se tratase, teniendo en cuenta que nos jugamos que gane la derecha cavernícola y reaccionaria de siempre, deudora del franquismo, ahora, además, infectada por el virus de la corrupción; esa derecha que representan Camps, Aguirre y Fabra, bendecidos por Mariano Rajoy, o hacerlo por quienes no deberían haber entrado en este juego maquiavélico de transfigurar las elecciones europeas en un plebiscito de Rajoy como líder del PP, pero que, a fin de cuentas, pueden garantizar una idea de progreso social, político y económico para Europa.

domingo 31 de mayo de 2009

Henri Cartier-Bresson

Tres hombres se hayan subidos a un pedestal. Están de espaldas, mirando a un horizonte cercano de edificios. Entre estos y ellos un muro. Aunque no se les ve la cara, su posición, el lenguaje corporal, la mirada fija más allá, nos indican que un compendio de emociones y sensaciones les embarga. Están ante el muro de Berlín y es el año 1963. También hay derrota e impotencia, quizá incomprensión ante la estupidez humana, que les obliga a tener que encaramarse para poder ver el otro lado. Hay un cuarto hombre, el que no se ve, quien detrás del objetivo ha conseguido plasmar para la posteridad esta escena de tristeza y deseo de cruzar la calle, como posiblemente lo hayan hecho cientos de veces a lo largo de su vida. Ese hombre se llamaba Henri Cartier-Bresson, e hizo de su cámara la máquina de levantar acta de lo que sucedió en el mundo en gran parte del siglo XX, como un gran notario gráfico de los acontecimientos mundiales, no desde la perspectiva del poder, sino desde la vida misma, con sus emociones y la cotidianeidad de la gente de la calle, de ciudadanos de a pie, sin dejar margen para la manipulación de la Historia, a la que son tan proclives los poderosos, los vencedores que sustentan su trono sobre el miedo, la miseria y la desinformación.
Toda esta fuerza descriptiva y a su modo denunciante, se puede ver en el Museo de Bellas Artes de Castellón, gracias a la exposición que nos muestra una parte importante de la obra de este hombre que hizo de la fotografía una manera de vivir, y que consiguió convertirla en arte de comunicación.